El “Canas”
Tokio. El taller aún casi inmaculado. Solo apuntes y algunas imágenes de 110 KATANAS, la historia acabada, pero aplicando obsesivos repasos sobre repasos, la tristeza comenzando a tomarse su bocado.
El “Manchas”, todavía sin manchas, fundido con el ordenador. El “Sombreros” preparando su viaje y sus brazos para el nuevo encuentro y el nuevo abrazo loco. El “Americano”, merodeando por el taller, cada día una nueva gota de odio cae en el frasco que contiene mi relación con él, pero él sigue merodeando por el taller. Un nuevo taller aún más escondido que los anteriores. La ciudad dónde estamos, inexistente, no la vemos, tampoco lo merece.
Tokio, Las Trece Lunas, el eterno femenino, la desilusión. La Luna todas las noches llamando a la ventana negando el sueño. Luna Muerta. Dead Moon. Muerto como la Luna.
Katanas amantes fieles de las sacerdotisas. Malefic amante para Luz. Luz de oscuridad. Luz de Luna. Luz en la noche, no luz cegadora y plana del aplastante Sol. Luz plata (Luz de cabellos blancos) que solo dibuja con sombras alargadas y misteriosas.











